Buenas prácticas para instalar antenas de telefonía móvil

La Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) ha presentado en el salón Municipalia las novedades en el ámbito jurídico, técnico y de protección de la salud relacionados con la instalación de antenas de telefonía móvil, además de los aspectos más relevantes del Modelo de Ordenanza municipal reguladora de la instalación y el funcionamiento de infraestructuras radioeléctricas de la FEMP y el Código de Buenas Prácticas.

 

Durante la presentación de la jornada “Buenas prácticas en telefonía móvil y desarrollo local”, el alcalde de Lleida, Àngel Ros, ha recalcado “el éxito del Servicio de Asesoramiento Técnico e Información de la FEMP y del Código de Buenas Prácticas suscrito por la federación y las compañías que operan en el sector de las telecomunicaciones”. Ros ha destacado también la labor desarrollada por la Comisión de Nuevas Tecnologías de la FEMP en la implantación del Plan informático nacional y en la conexión vía Internet entre los ayuntamientos y las diversas instituciones estatales para la realización de trámites administrativos.

 

La FEMP puso en marcha en el 2006 el Servicio de Asesoramiento Técnico e Información (SATI) para dar respuesta, de manera gratuita, a una petición generalizada de asistencia por parte de los ayuntamientos sobre cuestiones relacionadas con la implantación de infraestructuras de radiocomunicación en su territorio, concediendo una especial atención a las antenas de telefonía móvil. Una de las herramientas que forma parte del SATI es el Código de Buenas Prácticas suscrito por la FEMP y las diversas compañías que operan en el sector de las telecomunicaciones y al que ya se han adherido 1.165 gobiernos locales. El código sirve de referencia a los ayuntamientos y a las empresas para agilizar la tramitación de licencias municipales y contribuir a resolver los conflictos que se puedan presentar en la instalación de infraestructuras de telefonía móvil.

 

Durante la jornada se ha expuesto que, hasta la fecha, no se ha encontrado ninguna evidencia científica de que la emisión radioeléctrica asociada a las antenas provoque efectos perjudiciales para la salud. No obstante, en la Orden Ministerial CTE/23/2002 se distinguen espacios considerados sensibles –guarderías, centros de educación infantil, centros de salud, hospitales, parques públicos y residencias– en los que es conveniente continuar investigando si la exposición pública a campos electromagnéticos puede llegar a ser perjudicial. Además, la Organización Mundial de la Salud y los Comités Científicos y las Autoridades Sanitarias competentes de los países más desarrollados han concluido que no existe ninguna evidencia de que los campos electromagnéticos usados por las antenas, tanto de telefonía móvil como de radio o televisión, provoquen cáncer.

 

MU2011-Femp-Sati

 

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